Los Discursos practicables
Jusepe Martínez adquirió durante
su vida, con su padre y con la experiencia, un arraigado sentido de lo que la maestría y el aprendizaje
representaban. Animado por su amigo el infante Juan José de Austria y decepcionado por la vocación
religiosa de su hijo, Martínez se decidió a poner su experiencia por escrito en su obra «Discursos
practicables del noble arte de la pintura», que compuso hacia 1675. El tratado se estructuraba de forma que
primero trataba de la técnica (dibujo, color, anatomía...), luego de teoría de la pintura
(filosofía, formación del pintor, forma de componer...) y al final recopilaba un buen número
de valiosas noticias sobre pintores de su época a los que valora desde su óptica de maestro y artista.
Al parecer, el manuscrito original fue depositado en Aula Dei por su hijo a la muerte del pintor, y el tratado,
de forma extractada y con algunas incorrecciones, fue editado varias veces hasta 1900, lo cual da una idea del
valor de las enseñanzas de Martínez mucho más allá de los cambios de estilo que vinieron
después. |